miércoles, 3 de junio de 2009

UN AMOR INESPERADO


Ya no hay palabras amor,

que expresen que te he querido,

creo que ya es suficiente,

entender que ha sucedido.


Te juro que nunca quise,

perderte de esta manera,

y fue como el campo seco,

que reemplaza primavera.


Comprendo que no solo te fallé,

sino que te hice parte de mi vida,

quiero volver a sentirte,

cuando el tiempo lo decida.


Fuiste la niña dulce,

que llenó mi vida un día,

que aprendió a querer de veraz,

pues así yo lo sentía.


Parece tan raro el destino,

y tan cruel nuestra esperanza,

que han decidido en la vida,

mantenernos a distancia.


No hay tiempo para llorar,

ni pensar porque lo hice,

gracias por darme amor,

pequeña que un día quise.


Quiero acabar y no quiero,

quiero decirte y no puedo,

que te alejes de mi vida,

para siempre te lo ruego...
Autor: Elmer Martín Alvarado Correa

¿EGOÍSTA ES EL DESTINO?



Sé que no fue muy dócil decir adiós,


ni tan recompensable tener que partir,


dejar tu lar tu morada y ser valiente precoz.




Parece que el viento transportara tus pasos,


y los hiciera volar para alejarlos,


pero es tiempo de acentuarlos


para luchar contra espantos.




El destino nos enseña anticipado,


y nos mete a situaciones tan extrañas,


que en mi cosmos interior nunca cabieron,


pero que difícilmente se hacen rutinarias.




No las quisiera vivir,


jamás las codiciaría


y solo quiero saber,


que aceptar no entendería.




Personas en la vida,


me han bastado compañía,


que con ternura y amor,


en mi niñez yo vivía.




El destino nos separa,


la distancia nos aleja,


pero jamás sentiré,


que mi corazón los deja.




Es imposible olvidar


y también de asimilar,


que con tantos años juntos


yo me pretenda alejar.




Aveces es tan desabrido,


acostumbrarse al destino,


pero de a pocos se aprende,


que esto tiene su motivo.




No hay día que sea fugaz,


ni tampoco sol ni estrella,


solo agradecer la vida,


que para mi hoy comienza.




No hay tiempo para llorar,


tampoco hay que reprochar,


lo que me hace egoísta


y tirano en mi interior...




QUE NO LOS PODRÉ OLVIDAR.
Autor: Elmer Martín Alvarado Correa.