
Ya no hay palabras amor,
que expresen que te he querido,
creo que ya es suficiente,
entender que ha sucedido.
Te juro que nunca quise,
perderte de esta manera,
y fue como el campo seco,
que reemplaza primavera.
Comprendo que no solo te fallé,
sino que te hice parte de mi vida,
quiero volver a sentirte,
cuando el tiempo lo decida.
Fuiste la niña dulce,
que llenó mi vida un día,
que aprendió a querer de veraz,
pues así yo lo sentía.
Parece tan raro el destino,
y tan cruel nuestra esperanza,
que han decidido en la vida,
mantenernos a distancia.
No hay tiempo para llorar,
ni pensar porque lo hice,
gracias por darme amor,
pequeña que un día quise.
Quiero acabar y no quiero,
quiero decirte y no puedo,
que te alejes de mi vida,
para siempre te lo ruego...
Autor: Elmer Martín Alvarado Correa
