¿Como juegas a ser piloto chiquillo? Tu talla ni siquiera permite
alcanzar el timón por ello te paras, sonríes, te pegas al viejo asiento,
run run run parece arrancar tu carro,
dale dale... Sueñas como los grandes e intentas manejar,
manejar lo caduco, lo inservible. Vuelas en la imaginación
y tu rostro encandilado intenta suplir la indiferencia del mundo.
