miércoles, 19 de enero de 2011

En emotiva parada cultural rindieron homenaje a Arguedas

Bandera del Tahuantinsuyo flameó a ritmo del melancólico y dulce sonido del clarín.
Por Martín Alvarado
El escritor y etnólogo peruano, amante prolijo de la literatura indigenista que verbalizó la voz del indio en literatura y que penetró los sentimientos más sombríos del campesino olvidado cumplió ayer cien años de nacimiento.
En medio de clarines y música andina, el Gobierno Regional de Cajamarca y público asistente rindieron homenaje al multifacético autor que idealizó la cosmovisión andina y que además de su atrevida e intrépida vocación estuvo firme para responder por los cuantiosos problemas sociales que aquejaron al país mientras estuvo vivo.
Solo quien no quiere y conoce al Perú no podría conmoverse con la magnífica obra del indio adoptado y blanco exiliado, como lo dijo Lumbreras; que se adentró en los ignorados y desatendidos pueblos que respiran hasta hoy opresión e indiferencia. “Es el tipo de persona que ama las piedras y se siente muy conmovido cuando a una piedra no le cae la lluvia. Cuando decide suicidarse, fue porque se sentía cansado y sentía que no podía dar todo de lo que era capaz de dar”, expresó el antropólogo y amigo del escritor, Luis Lumbreras.
Luis Cerna Cabrera, director de la academia Quechua de Cajamarca, se dio cita a este célebre homenaje junto a dos clarineros de la zona de Porcón Alto y Chamis, quienes dejaron maravillados a gran cantidad de cajamarquinos en la Plaza de Armas. “Arguedas ha sido el más grande escritor bilingüe, quechua hablante del Perú. Hoy 18 de enero es fecha del natalicio de un hombre que su obra penetró entre la escarpada geografía del Perú”.
Un conjunto de fotografías expuestas alrededor de la pileta fueron enviadas por Sybila Arredondo, esposa de Arguedas, quien se encuentra asilada en París, así también hubo un conversatorio que se llevó a cabo en el Centro de Convenciones Ollanta a cargo de la periodista Consuelo Lescano, Antonio Goycoechea Cruzado y el director de la academia Quechua de Cajamarca.
Quien también se dio cita a esta parada cultural fue Elmer Micha, director del grupo Tinkari quien interpretó varios temas acompañado de su agrupación, mientras la bandera del Tahuantinsuyo flameaba a ritmo del melancólico y dulce sonido del clarín.
“Arguedas es un runa que representa la identidad cultural. Debemos revalorar la cultura de los andes recordando todo el bagaje histórico y cultural que nos han dejado nuestros antepasados pesar de que estemos viviendo la descollante modernidad. La familia como núcleo debería inculcar en los niños nuestras tradiciones, de lo contrario estamos condenados a perder nuestra historia”, indicó.