Por Martín Alvarado
El último viernes a las 10: 45 de la noche el colapso de un reservorio ubicado en el caserío de Huayrapongo, distrito de Baños del Inca, ocasionó la pérdida de dos vidas.
María Cenaida Castrejón Acuña(49), quien se encontraba descansando en su vivienda quedó atrapada bajo los escombros junto a su menor hijo José Sebastián Jara Castrejón(12), después de haber sido cubiertos por una gran cantidad de agua, lodo y piedras que terminaron derribando la casa de dos pisos construida con adobe.
“Todos estábamos descansando cuando escuché fuertemente el techo de la casa que empezaba a caerse. Los palos golpearon mis brazos y mi pecho, cuando me di cuenta el agua me había arrastrado unos 50 metros y estaba desesperada por auxiliar a mis padres”, manifestó Ángela Jara Castrejón, con lágrimas en los ojos.
Efectivos de la Policía Nacional y Bomberos llegaron casi 40 minutos más tarde que entre las piedras y el lodo tuvieron la difícil tarea de socorrer a las víctimas y trasladarlas al Hospital Regional de Cajamarca, donde se venían recuperando los familiares de los fallecidos, hasta ayer.
Katerin Pacheco Gutiérrez, una de las principales afectadas, manifestó que el reservorio comenzó a llenarse el día jueves a las 6:00 de la tarde sin que la empresa responsable avisara a los pobladores de dicha emergencia y sin siquiera coordinar con ellos la decisión que se estaba tomando.
“Que irresponsable la empresa de poner a llenar un reservorio en la noche cuando la primera prueba se debió hacer con todos los pobladores a plena luz del día”, expresó.
Cabe mencionar que en los trabajos previos de voladura también se originaron daños, afectando los techos y ventanas de las familias colindantes con la obra. Además, se presume entre los afectados que algunos trabajadores de la obra habrían estado negociando con los materiales días previos a lo sucedido.
La construcción del reservorio tenía como fin abastecer a 120 usuarios inscritos en el sistema de riego por aspersión. El proyecto denominado Sistema de Riego Remonta II- Huayrapongo – Llacanora estuvo a cargo del ingeniero Elías Cotrina que hasta el momento no se ha presentado para dar las declaraciones respectivas a los damnificados quienes reclaman justicia. “Hemos perdido hasta nuestros zapatos, artefactos, dinero en efectivo, ropa, costales con alimentos y nadie hace nada. Solamente Defensa Civil se acercó para apoyarnos con tres carpas”, expresaron indignados los vecinos.